KAZIMIERZ, UN BARRIO QUE ENGANCHA.
Al ritmo de la música klezmer -en yiddish y al compás del clarinete, el acordeón y el violín, como marcan los cánones- el antiguo barrio judío de Karimierz se ha convertido en el meollo vital de Cracovia. Trufado de restaurantes de diseño, locales de marcha como Enzo o Baraka y talleres de artistas noveles de Cracovia, Karimierz es una coordenada cultural y noctámbula única de la Vieja Europa que no hay que perderse. |