48 HORAS EN MILÁN.
Recorrer sus calles es el mejor modo de descubrir por qué la capital económica de Italia es también una de las más sugerentes del país. Hay mil formas de comprobarlo: cumpliendo con el rito vespertino de l'aperitivo frente al Duomo, recorriendo la galería Vittorio Emanuele II, asistiendo al teatro La Scala o paladeando cualquier delicia de Rinomata Gelateria, el armani de los helados artesanales de Porta Ticinese. |