LE HAVRE: HERMOSA AVE FÉNIX.
Tras quedar semidestruido tras la Segunda Guerra Mundial, el puerto de Le Havre volvió a recobrar su antiguo esplendor gracias a la magistral reconstrucción dirigida por el arquitecto Auguste Perret. Hoy es uno de los enclaves normandos más auténticos que merece la pena descubrir sin prisas. |