MALLORCA:
ESCENARIO DE LA FELICIDAD.
Decía Jorge Luis Borges que Mallorca "era un lugar parecido a la felicidad, apto para en él ser dichoso". Él, que como muchos otros literatos famosos cayó rendido a la magia de esta isla única, sabía lo que decía. Y es que, ya sea paseando por el gótico de la Catedral de Palma, zambulléndose en las aguas turquesas de Cala Fornells o disfrutando del encanto de pueblos como Valldemossa, Sóller o Deià, no hay duda, Mallorca siempre acaba siendo un lugar único para la dicha. |